Analizamos Windows 10: lo bueno y lo malo

Enciende el ordenador tras instalarlo y ahí está: el menú de inicio vuelve a Windows 10. La desaparición de este elemento en Windows 8 provocó que algunos de los que utilizaban Windows 7, Vista o incluso el obsoleto XP no quisieran actualizar sus sitemas: es una de las principales señas de identidad del sistema desde sus inicios.

Tras una semana trabajando con Windows 10, lo primero que llama la atención del nuevo menú es que en él se ven los iconos con la estética de Windows 8. Se puede modificar su tamaño y organizarlos en conjuntos, aunque los puristas tienen la opción de eliminarlos y quedarse con una versión del menú similar a la de Windows 7.

Otra de las cosas importantes de Windows 10: el hardware no supone un problema para actualizar desde las versiones anteriores. Los requisitos técnicos para funcionar son calcados a los de Windows 7 y Windows 8. En la prueba realizada ha funcionado con total fluidez. Incluso ejecutando programas potentes, como Photoshop.

Después tenemos al asistente de voz Cortana: es la primera vez que se ve en un softwaere de ese tipo, habitual ya en tabletas, en un ordenador. A Cortana no solo se le puede preguntar por el tiempo o pedirle que busque en Internet o una ruta en un mapa: también es capaz de abrir aplicaciones, tomar notas o contar chistes. Su lista de funcionamiento es bastante amplia.

La tercera característica clave de Windows 10 es el nuevo navegador Edge. A pesar de no estar aun maduro, resulta prometedor. Según las pruebas de Microsoft, es ligeramente más veloz que Chrome. Es difícil tener quejas sobre la velocidad con la que carga las páginas, pero todavía queda camino por recorrer para que Edge cuente, por ejemplo, con aplicaciones propias o permita cambiar el motor de búsqueda. Además es inestable y no son raros los cuelgues.

A pesar de ello, se muestran aspectos muy originales en él, como la posibilidad de hacer anotaciones en cualquier web para almacenarlas o compartirlas con otras personas. Edge también incluye un modo de lectura, que adapta el diseño de la página a un formato más legible, ideal para textos largos.

Conectar al llegar a casa el teléfono a un monitor y ejecutar la versión para ordenadores de Windows 10 es otro de los ases que guarda en la manga Microsoft con su nuevo sistema operativo. Aunque de momento será imposible usar la función Continuum para ejecutar el sistema de escritorio desde un teléfono.

Más allá de estas novedades, hay otras características secundarias que no hay que olvidar: la posibilidad de que los desarrolladores puedan crear aplicaciones universales que funcionen en ordenadores, tabletas o smartphones, el nuevo aspecto y las nuevas funciones de los menús internos del sistema…

Bienvenido a Windows 10.