La seguridad, el nuevo reto de la wifi

La red inalámbrica se enfrenta a nuevas fórmulas para garantizar la privacidad de los usuarios en internet.

Si bien hace algunos años la implementación del wifi todavía se cuestionaba, hoy en día parece irrevocable. Comercios, establecimientos e incluso administraciones públicas han implementado este tipo de red inalámbrica, que permite a los usuarios localizados en una determinada situación geográfica conectarse a internet de forma rápida y sencilla. Pese a ello, el wifi ha encontrado en los últimos años retos a los que enfrentarse: la seguridad y la competencia del LTE.

Y es que al ser una red abierta, los datos que volcamos cuando utilizamos wifi pueden ser reconocidos y utilizados por un usuario desconocido. Cuentas, datos bancarios o información personal pueden ser robados de forma clandestina simplemente por estar conectados al mismo wifi. Además, en el caso de utilizar un router residencial, la velocidad de navegación puede descender si no se cuenta con una contraseña segura, ya que muchos otros usuarios móviles pueden estar utilizando la red de forma simultánea.

Ante estos inconvenientes, existen una serie de claves para determinar qué red wifi es segura y cuál no. Una wifi que te pida una clave WPA suele ser más segura ya que determina si la comunicación está abierta o no. Incluso, si la conexión es abierta, normalmente muchas páginas web utilizan el protocolo ‘https’ que permite una navegación moderadamente segura.

Otro factor que puede determinar una conexión segura es contar con una VPN (Virtual Private Network), para encriptar los datos que envía y recibe un determinado dispositivo. Se puede configurar de diversas maneras y permite que sea más difícil que algún intruso registre información personal.

No hay que olvidar, que el wifi se enfrenta hoy en día al avance del 4G. Esta nueva tecnología ha sido utilizada por un gran número de operadores para dar conexión a sus clientes y permite una velocidad de conexión y descarga superior al 3G.